Acabo de ver y escuchar algo que, en gran medida, es responsabilidad de Facebook. De la recentralización de internet, de la red dospuntocerista, de las redes centralizadas que reproducen la fantasía de vivir en un mundo que ya ha muerto, a base de amplificar el discurso de los medios y dejar que la gente lo cocine teniendo sólo una batidora. Alguien demasiado joven para darle importancia a algo que no se comparte masivamente, como estos poco atractivos enlaces que compartimos cada día, cree que Dark Market, Dark Wallet o el hardware libre son, bien una fantasía, bien algo nimio, insignificante, lento, casi una utopía.

Estamos en pleno apocalipsis zombi, pero parece que no los distinguirás en el corto plazo. Al igual que otros no creyeron en cruzar el horizonte, y otros no entendieron qué tipo de mundo nuevo campeaba entre rascacielos. Consideras como fantasías a cosas reales, y a cosas reales a fantasías. “Las calles” hoy, aquí, sirven sólo para ir de un lugar a otro.

Estoy dispuesto a levantarlas losa a losa contigo, pero tendré que sacar tiempo para construir otras, como vengo haciendo.

No es que mi mapa sea discontinuo, es que todos los mapas trascendentes del mundo son discontinuos, y tratar de actuar con esa obsesión localista y esos modelos de un mundo centralizado aplicados a un mundo distribuído es, simplemente, absurdo e inútil. Ya sabes: jugar al Ajedrez en lugar de jugar al Go.

Así que, en las calles, vivimos un mundo ilusorio, pasado. Y si tú conoces a mucha gente en situación de necesidad, yo también. Cercana. Pero también las conozco muy geográficamente lejanas. Y, gracias a la red (veinte minutos al día son más que suficientes para ver más allá), puedes acceder a las soluciones que se les han dado. ¿Fantasías? Y una mierda. Son realidades que gloso cada día en esos enlaces casi diarios. Lee eso, en lugar del muro de Facebook, noticias y periódicos. Encontrarás los hechos, día a día, y verás como la veradera revolución avanza a una velocidad mil veces mayor que aquella en la que el descontento de nuestros adocenados compatriotas va a producir una “revuelta popular”, que, además, ambos sabemos a dónde llegaría. Y lo que llamas “fantasía” cambiará. Sin discusiones de por medio. Esos miles de personas que están haciendo cosas útiles, disruptivas y revolucionarias hablarán con voz propia, se harán trazables, y verás la red. Te enseñaré unos cuantos mails, y entonces saldrás de una Matrix, que, curiosamente, está en el lado opuesto de la realidad con respecto a la peli de los hermanos Wachowski. Y eso aceptando la estúpida analogía entre la “Matrix” e Internet, que no puede ser más ramplona ni más peligrosa. Las realidades revolucionarias son tecnológicos, como siempre han sido.

Sería sencillo. sólo necesitarías leer un poco a otro puñado de fantasmas. El hilo eres más que capaz de seguirlo perfectamente. Así conseguirías ver más allá de la siguiente baldosa que has de pisar. De tus narices, si quieres. Me voy a la cama.

Con cariño. Yo. Que aún no te he mentido.

P.D.: De modo que, no sé cómo, crearé una página de Facebook que sirva sólo para replicar publicaciones, o yoquéséqué, pero el próximo 15 de Julio cierro mi cuenta. Hoy, Facebook me ha hecho pasarlo mal. Muy mal. Paso de alimentarlo más. Y es personal.

fuckfacebook