– Disculpa, pero el artículo que has enlazado es una full de Estambul.

– Puede ser, no he leído mas que el título.

– ¡Ciberpaís :/!

Nadie tiene la culpa de esto: Requiescat In Facebook

 

Facebook y Twitter (sic)

Para mí las redes sociales no son en sí un problema: el problema es, de acuerdo, su concepto recentralizador, pero sobre todo es una cuestión de su formato de mierda y su escasa porosidad. No puedo renunciar ya a que una red me permita con relativa sencillez encontrar a compañeros del colegio o del instituto, a amigos lejanos en el espacio, o incluso me permita con cierta facilidad establecer nuevos lazos.

Lo que sí me produce angustia, y lo que produce sus disfunciones, es el idiotizante formato: el hecho, por ejemplo, de que sólo puedas incluir un enlace en una entrada y todo el resto de elementos de consumo de información rápida y basura que te encuentras. Que la lectura en Facebook sea puramente transversal, y tener la certeza de que, de la mayoría de enlaces publicados, sólo se lee el título. No poder formatear el texto con negritas o subrayados, no poder hiperenlazar en el mismo. Y unas cuantas decenas de cosas más que me dan pereza junto a las desgracias que producen. Al fin y al cabo, no son estúpidos: los “ingenieros” de Facebook dedican sus esfuerzos a que pases el máximo tiempo posible delante de su pantalla, y no en los lugares a los que llevan sus enlaces.

Lo de Twitter ni suelo comentarlo porque, por mucho que me esfuerzo, me parece un chiste malo, un accidente desafortunado. Una red que se basa en escribir en un máximo de 140 caracteres, cosa que cualquier otra red podría configurar en un apartado especial de titulares de gente escogida por ti.

¿Qué nos falta? Pues, por ejemplo (y a falta de saber más sobre Lupus), una Diáspora* de código abierto y distribuída al estilo Bazar, en la que las distintas redes, descargables, se interconectan (si quieren) y te permitan las mismas facilidades que el Caralibro, dándote la libertad de estar en una Diáspora* con mayor o menor privacidad y más o menos petada. No tengo claro si Diáspora*, en concreto, fracasará, ni tampoco qué supone exactamente tener éxito en un proyecto así, pero deseo fervientemente que una red con esta filosofía triunfe.

 

Censura en Facebook y Twitter (sic sic sic!)

Cada vez con más frecuencia, y más violentamente, leo (sobre todo en Facebook y Twitter) que Facebook y Twitter censuran contenidos y personas. Hasta ahí bien, pues es bastante cierto y ejemplos sobran. El problema viene cuando se insinúa que ¡no tienen derecho a hacerlo! Y no lo tienen porque “Internet debe ser libre” (dicho por personas que no dudan en censurar toda apología de lo que no les gusta, según observación propia).

Esto ha de venir del error de pensar que Twitter y Facebook son plazas públicas. No lo son. Son centros comerciales, privados y bajo las normas de sus dueños. Es su club privado, y no un servicio público; un club al que con un contrato leonino has accedido a entrar, cediéndoles tu información en propiedad durante más tiempo del que consigues meter en tu cabeza al leerte (si formas parte de la ínfima cantidad de usuarios que se la leen) la licencia de uso del servicio. La próxima vez, te esfuerzas un poco en leer y te lo piensas dos veces.

 

PD: Como de costumbre, escribo para la parte de mi entorno que no tiene estas cosas muy en cuenta.

PPD: Como ocurre a menudo, escribo con el cerebro sin solidificar todavía, y eso hace que me cuesten bastante los enlaces.