gordocasijuanjoEstoy currando de pie. Aunque se ha escrito mucho y bien sobre el particular, lo importante parece ser que a uno le vaya bien, y a mí me va bien.  Me ayuda a concentrarme en algunas cosas, y cuando mis piernas vuelvan a ser realmente útiles no me impedirá concentrarme en otras. Recomiendo planteárselo a todo el mundo. De momento no lo estoy haciendo con sumo cuidado, apenas usando una balda recolocada en un mueble, pero si rula ya tendré un motivo para aprender bricolaje.

De momento la experiencia está genial, porque desde que me levanto, a las 5, hasta que me permito sentarme (generalmente en torno a las 12:00 o 14:00), no me permito pegar el culo a la silla salvo cuando me fallan las fuerzas. Y me fallan no sólo porque lleve cinco años sentado, sino también porque desde el pasado día 20 me he puesto a entrenar en serio, y por las mañanas cargo unos cuantos kilos – aparte de los ingentes míos – andando y corriendo por la arena de la playa, luego tiro de mancuernas sobre las 11 y ya a la tarde hacer cosillas con componente aeróbico, que hace a mis pulmones extrañarse por la escasa dosis de nicotina que reciben.

Como a estas alturas de mi vida no he conseguido hacer nada satisfactorio con moderación, he decidido trabajar de pie y entrenar hasta que al charco de sudor le salgan isobaras, buscando la motivación entre mucha mucha música épica y pensamientos fértiles. Total, que acabo reventao. Pero feliz.