En este post de Juanmi seguimos dándole vueltas a concretar qué es el AdM y cómo usarlo en nuestras rutas. Todo el post es interesante y pone de manifiesto la debilidad del último texto pretencioso llamado “Versión Extendida“, cuando en realidad no es más que una versión 0.2. Además, en los comentarios hay más cosas señaladas, pero lo más importante que me ha quedado es lo que le sobra a la definición de Activismo y lo que le falta a la definición del Mercado y la Acción de Mercado como piezas del AdM que deben encajar de forma tan simple como:

Activismo + Acción de Mercado = Activismo de Mercado

1) Quizá no deberíamos respetar el término “social” en la definición de activismo:

Acción o actividad con intención de efectuar un cambio de índole social o política

No deja algo de ser activismo, claramente, por el hecho pensar en mejorar un entorno determinado y no dirigirse a, ni pensar en, “e conjunto de la sociedad” o “lo social”. Algo más pequeño, con pretensiones locales o de entorno, no tiene por qué perder la etiqueta ni el “mérito” que conlleva. Lo social sería, pues, un añadido artificioso para el Activismo.

2) Quizá en la definición de Acción de Mercado no puede ¿faltar la abundancia? ¿O sólo es inexcusable cuando hablamos de Activismo de Mercado?

Una acción de mercado es todo intercambio de orden económico.

Cuando veamos en detalle la parte del Mercado en el AdM, veremos un poco más claro por qué el mercado por definición tiende en sus dinámicas positivas a la abundancia, y, por tanto, la generación de abundancia por la parte del Mercado en el AdM es necesaria, tanto que quizá debería desaparecer en la definición resaltada, por redundante.

Y por tanto…

Activismo de Mercado es todo aquel intercambio de bienes o servicios que, intencionalmente y por su propia naturaleza, beneficia tanto a las partes que intervienen directamente como a su entorno, generando abundancia.